• Mascotas
  • 5 abril, 2021

Jugá con tus perros



El juego resulta esencial para garantizar el aprendizaje y el estado doméstico de los perros. Una guía para poder compartir con tu compañero

Tira y afloja
En este juego aparecen los instintos primitivos de presa, de aferrar a lo capturado y de moverlo hasta dejarlo muerto. Al pulsear aprenden a defender, se estimulan en la aprehensión y en la constancia. Al aprender a abandonar la puja se disciplinan aun en contra de sus instintos entrando en la elite de perros civilizados. Es muy útil usar el refuerzo positivo de una golosina para el premio cuando suelte y para enseñar cualquier orden. Se puede dejar que el perro gane al tirar de la “presa” ya que de esa forma desarrolla su autoconfianza.

Jugando a la escondida
Este juego promueve el uso del sentido del olfato y la estrategia de emboscada. Consiste en ocultarse y permitir que el perro lo encuentre a uno premiándolo al hacerlo, aumentando el grado de dificultad con el desarrollo de la prueba en el tiempo.

Dar la pata
Enseñar al perro a dar la pata o a sentarse o a echarse son juegos que ayudan a educar al perro. Cuando aprende a sentarse o a dar la pata si lo ordena el dueño, desarrolla su capacidad de autocontrol.

Enseñarle palabras
El juego consiste en entregar un juguete al perro y nombrarlo. Por ejemplo decir “pelota” y darle una pelota. Repitiendo el proceso y premiando con la voz, con la actitud y con algún refuerzo apetitivo. Este proceso puede repetirse con casi cualquier objeto, siempre y cuando la palabra que lo identifique sea simple y altisonante.