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  • 1 septiembre, 2021

A moverse



Llega la primavera y todos queremos activar un poco más con el ejercicio. Este mes repasamos distintas disciplinas físicas como musculación, yoga, spinning, funcional y pilates. Qué beneficios trae cada una y cuál es recomendable según el perfil de cada persona.

A la hora del entrenamiento físico hay una máxima que aplica a la perfección: no todo es para todos. Lo que a algunas personas les resulta placentero y efectivo según sus objetivos -bajar de peso, obtener más flexibilidad o mejorar la postura- para otros puede ser una actividad aburrida y tediosa. Por eso, a la hora de ponerse en movimiento es fundamental encontrar una actividad que genere interés y entusiasmo: sólo así será posible mantenerla en el tiempo. Y aquí aplica otra máxima: “persevero y triunfarás”. La constancia es fundamental para alcanzar los objetivos buscados. Por eso, en esta edición de La Regional, presentamos alternativas de entrenamiento para todos.

PILATES

El pilates trabaja con fuerza y flexibilidad y tiene, sobre todo, beneficios posturales. Muchas de las personas que toman este tipo de clases llegan con lesiones físicas o problemas posturales, típicos del trabajo de oficina. “En mis clases hay además muchos niños y preadolescentes con temas de columna producto de un crecimiento abrupto. Muchos profes de básquet, por ejemplo, les recomiendan tomar mis clases” cuenta Noelia Mazzili a La Regional.
En pilates se trabaja mucho la fuerza y se fortalecen las cadenas musculares. No es una de las actividades más recomendadas para bajar de peso pero sí para tonificar y ejercitar la columna y el abdomen.

YOGA

Con el yoga, a diferencia de otro tipo de actividades, además de trabajar la parte física, los alumnos trabajan, por llamarlo de algún modo, un costado más interior o espiritual: “se apunta a que mediante el trabajo con el cuerpo, la persona tome conciencia de sí mismo y del mundo que lo rodea” explica Ana Paula Romero, quien tiene un bellísimo espacio de yoga en Villa Elisa. Sus clases duran una hora y media y durante ese tiempo se trabajan posturas, respiraciones y relajación.
La mayoría de las personas que toman clases de yoga llegan con la intención de calmar ansiedades, por algún problema físico o con fuertes contracturas. Sin embargo encuentran en la práctica de yoga un espacio donde trabajar estos problemas físicos y encontrar además otro tipo de beneficios que no tienen que ver sólo con el cuerpo sino también con la mente. “Con el tiempo el yoga te cambia. Tengo alumnos que vienen hace mucho y van evolucionando y exigiéndose cada vez más”, contó Ana Paula.

MUSCULACIÓN

Los gimnasios se caracterizan por ofrecer entrenamiento con máquinas o musculación. Es fundamental comenzar en forma progresiva y lo positivo del trabajo con máquinas es que permite trabajar en forma individual, a diferencia de lo que sucede en las clases grupales. “Mucha gente cree que los aparatos son lo más exigido, lo más difícil, pero no es así. Muchas veces se relacionan a las máquinas con el fisicoculturismo y se cree erróneamente que el trabajo con máquinas es eso; cuando hoy todo los deportes -inclusive la natación- trabajan con entrenamientos de musculación”, cuenta Darío Torchia del Gimnasio Montalto de Ensenada. Además del trabajo con aparatos, el gimnasio ofrece clases grupales de spinning, entrenamiento funcional y kick boxing. “Combinar este tipo de clases con musculación, es una buena opción. Tenemos combos” sugiere Darío. A Montalto asisten también personas de más de setenta años, para quienes se preparan trabajos individualizados y más conducidos: con cinta y bicicleta fija. Inclusive se pueden hacer trabajos con sobrecarga adaptado a la edad. “Esto es muy importante porque la musculatura sostiene la parte ósea del cuerpo, y es fundamental para el paso del tiempo”, asegura Darío.

FUNCIONAL Y SPINNING

Se estima que en una clase de spinning, una persona gasta entre 600 y 900 calorías: es una actividad ideal para quienes desean bajar de peso (aunque para practicarla es importante no tener problemas ni lesiones en las rodillas). Las clases de spinning que da David Monzón en la región duran entre 45 y 50 minutos. “Trabajamos cuadriceps, gemelos, glúteos, postura y respiración. Es una actividad bien aeróbica”, comenta David. Lo bueno de las clases de spinning es que cada alumno puede regular el peso que le coloca a su bicicleta y de ese modo ir regulando, de acuerdo a su estado físico y posibilidades, la intensidad del trabajo. David suele formar grupos de entrenamiento en espacios verdes, una oferta muy interesante para los próximos meses cuando el tiempo es más agradable y el entrenamiento en lugares verdes es más motivador.


David cuenta además con clases de entrenamiento funcional adaptado a los adultos mayores, donde se trabaja flexibilidad, respiración, potencia y fuerza a partir de movimientos cotidianos, como levantarse de una silla o extender el cuerpo para llegar hasta una alacena. Se trata de una actividad que realizan personas de más de cincuenta años y que sirve como método preventivo para ganar movilidad en lo cotidiano.

Este repaso de actividades en la región muestran que hay opciones para todos, no importa la edad ni las dificultades físicas; solo se requiere voluntad para ejercitarse y constancia en el entrenamiento. Los beneficios estarán a la vista: no sólo por una cuestión física sino también por el bienestar emocional que provoca el hecho de poner el cuerpo en movimiento.